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elmundoyeftelin

PARCHIS

PARCHIS

Realmente sabes que te estás haciendo mayor, cuando de repente un día te encuentras con un grupo de gente de tu edad que está jugando al parchís.

 

¿Cuánto hace que no os paráis a pensar cuando fue la última vez que jugasteis al parchís?

 

En mi caso os puedo decir que años, un juego tan sencillo y a veces aburrido, es suficiente para que poco a poco a través del tiempo se vaya olvidando, y se vaya dejando atrás, esa fase infantil en la que nos contentábamos con un juego como el parchís; yo recuerdo el jugar cuando tenía unos ocho años, con mi hermano y mi madre las tardes de domingo que acompañábamos con un bocadillo de chocolate, (en mi familia siempre hemos sido golosos), eran otros tiempos…

 

No se cuantos años hace que no jugaba al parchís, ni siquiera recordaba las reglas del juego, pero ayer estando con unos amigos que estaban jugando al parchís, mientras tomaban unas cervezas, empecé a recordar y me divertí mucho.

 

Quien no ha visto un parchís en su vida, supongo que nadie, al menos de mi generación, pues el juego en sí tiene su gracia porque tu estás con tus fichas en tu color, y tiras el dado y hasta que no sale un cinco no puedes sacar tu ficha al tablero para que empiece una carrera a través de las casillas, para el objetivo, ganar, por supuesto, volviendo a dejar otra vez todas las fichas en su color.

 

Si lo miras así es absurdo, pero lo que realmente divierte es jugar con amigos e intentar por todos los medios que las fichas de los demás no lleguen a casa antes que las tuyas, y para eso están las trampas, sacar la ficha para contar con un tres y no darse cuenta nadie (esto indica el grado de alcohol que ya llevaban), o sacar un seis y contar siete teniendo fichas todavía en casa, o comer una ficha del compañero y contar en lugar de veinte, veintidós, o hacer barreras y aunque te putees a ti mismo putear también al compañero para que no pase…

 

Lo mejor cuando tiras con todas tus ganas el dado, porque esperas que te salga un número y el dado, (gracioso él), decide suicidarse e ir por libre, ahí es cuando todo el mundo está buscando el maldito dado como si de una lentilla se tratara, una vez encontrado el dado coger y contar lo que te parezca, total, el dado se ha caído….

 

Total tanta carrera frenética en plan autos locos para llegar al principio, me encanta.

 

Os recomiendo de vez en cuando desempolvar, esos juegos de la infancia y jugar con amigos, para picaros que es lo que mola.

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