¡¡¡NAVIDAD NAVIDAD, DULCE NAVIDAD!!!
Que guay ya estamos en diciembre, ¡juhu!.
¿Por qué sabemos que es diciembre?
Me explico; este mes se caracteriza por varias cosas:
A saber:
La publicidad, por ejemplo: ¡ES ESTRESANTE!, tenemos los anuncios de juguetes, a cual más absurdo, también nos abordan a colonias y perfumes, son todos iguales, la mayoría cursis, pero bueno se lo curran bastante, eso es cierto. Los turrones, por dios bendito, ahí venga turrones de todos sabores, y no solo los turrones sino también todo tipo de dulce navideño, como por ejemplo los polvorones, a mi me encantan están buenísimos pero los de la estepa con su azúcar glas por encima y su sésamo… también y esto es curioso, por Rodolfo el langostino, que mira que lleva años anunciándose para navidades y no envejece oye… curioso tipo el tal Rodolfo…, también por los anuncios de Ong`s que parece que por estas fechas proliferan, es como si nos obligasen a ser buenos, menuda hipocresía, según esto, eres un hijo de puta (con perdón) durante todo el año y en solo una semana limpias tu conciencia apuntándote a una ONG… pues qué bien ¿no? Venga como somos tan guays como los americanos tenemos que hacer el mismo tipo de estupideces. En fin, sigamos con la publicidad, también hay anuncios dedicados a los juegos de azar y las ilusiones que se comparten como buenos hermanos, pues a mi si me quieren hacer un favor pueden ingresarme una cifra con varios ceros en mi cartilla, (ceros a la derecha del número, que ya sabemos que cero a la izquierda no vale nada), pues eso, sería un acto de buena fe, pero no voy a ser egoísta que estamos en puertas de la navidad que todo es paz y amor y bla bla bla. Dejando todos estos buenos mensajes, tengo que decir que mis anuncios favoritos son los de bombones, los hacen tan bien que te dan ganas de pegarle un lametón a la pantalla.
(No lo probéis, seguramente os de garrampa)…
Otro aspecto de la navidad, seguimos con la caja tonta…
es que la programación es súper edulcorada, que un día de estos me da una diabetes de tanto azúcar… ahí tenemos todos fines de semana en todas cadenas poniendo pelis ñoñas de santa Claus esto y aquello, que son un coñazo en serio, pero sabemos que aun cursis, nos gusta soñar, y quien no ha visto todas estas pelis el fin de semana tirado en el sofá… Lo más duro; es que te las tragas porque te vuelves tan perezoso o perezosa, que te pesa hasta el mando, y ni cambias porque es un esfuerzo…La trama de estas pelis es siempre la misma: el hombre este de la barba es la ostia y todo lo que le pides te lo otorga como imposible que sea, en fin que bonito es soñar, es como el tío que salía anunciando la amada lotería de navidad, parecía que por donde pasaba se volvían todos felices porque de eso trata la navidad ¿no?,A mí, tanta ostia me ralla.
Pero no termina aquí la lista de cosas que nos recuerdan las navidades,
las luces navideñas,
de la ciudad, con sus edificios importantes, y sus guirnaldas de luces por las calles céntricas, y esos árboles, sufriendo las quemaduras de las bombillas… Por otro lado diciéndonos que tenemos que ahorrar energía… Vamos a ver, yo tengo que joderme de frío porque no tengo calefacción, para vosotros consumir un huevo de vatios durante dos meses con las lucecitas puestas desde las seis de la tarde hasta que amanece, que luego estamos todos estresaos y con ojeras de no pegar ojo en toda noche, debido a las lucecitas que deslumbran incluso con la persiana abajo…
En fin…
¡queridas navidades!,
Otro aspecto que me resulta muy curioso son los adornos navideños, ¿por qué?, ¿para qué sirven?, me parecen muy cursis. Pero… tengo que decir que hoy me he comprado un adorno navideño algo más chic y no tan cursi, pero eso es otro tema.
Otro aspecto de estas entrañables fiestas, es que la gente se vuelve loca en los mercados con los mariscos, para comprarlos mas baratos que en navidades, que los suben un huevo y medio… (Abusones), mi suerte es que no me gusta el marisco, soy sencilla y barata con la comida. Además del estrés del mercado por el marisco, está el estrés de la familia… -Cariño, este año la noche buena en casa de mi madre y la navidad en casa de la tuya. – ¿otra vez igual?, de eso nada ya fue el año pasado así, además ya he hablado con mi madre, y estamos todos, que pa un año que nos toca… (ya está; la bronca montada). y es que estas fechas son una locura,
de gasto, sobre todo,
porque tienes que devanarte los sesos, a ver que narices regalas a tus familiares y seres queridos, porque nosotros no somos tan bobos como los americanos y sabemos que eso de los reyes magos y el tio este de rojo, son patrañas, pero como la ilusión nunca se pierde… Lo mejor; preguntar directamente, así seguro no te equivocas.
Si… vale son unas fechas entrañables, tienes fiesta y puedes estar mas con la gente que quieres, pero reconocer, que la cuesta de enero, no le llaman así por nada, se le llama así porque en enero están las tarjetas de crédito, calcinadas de pasarlas por los datafonos y es que todos enloquecemos para acertar con el mejor regalo, y los comercios nos lo agradecen muchísimo, sobre todo la pobre gente que trabaja en grandes superficies que les hacen abrir el día festivo incumpliendo así la jornada y media de descanso establecida por ley para cobrar unos pocos euros; porque la gran mayoría de la gente dejamos todas nuestras cosas para el último momento y nuestro lema es “mas vale tarde que nunca”.
Total son navidades y todo está permitido…
No me extraña que la gente se deprima tal como está todo.Como más vale tarde que nunca y no he tenido muy buena temporada de ahí mi silencio, este os lo dedico a todos, un beso
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